La pureza
Y me pongo a pensar
y sentir lo que te quiero,
y en otro tiempo te quise
y te haya querido.
En tener sin tan siquiera
saber a ciencia cierta
qué era lo que mi corazón
quería que fuera.
Sí, todo sigue siendo
un misterio oculto
en tus ojos tan lindos
cómo es la vida entera.
Misterio que oscurece
que saberlo quisiera,
pero quizás sea mejor
que tampoco se sepa.
Y se quede en el limbo
para que, de esa manera,
nuestros sueños persiguen
de la felicidad eterna.
Ofreciéndonos la dicha
y nos ofrezca sin reparos
esa ternura de tus manos
y felicidad austera.
Esa que nos hace vivir
este amor tan pasional
tan rico y de tanta pureza
que muchos lo quisieran.
Calvario, otoño, 2025
Romero Salgado Pacha

No hay comentarios:
Publicar un comentario