Susurra tu voz
Después de escuchar tu dulce voz que a mis oídos me susurra, y hace que tú propia imagen reaparezca a mí y en los recuerdos seas la mujer más bonita que ninguna. Esa juventud que parece no perderse en ti ni un ápice porque mantiene tú hermosura, esa hermosura que resplandece en tu cara en tu cuerpo modélico que atraviesa las alturas del cielo y llega hasta el firmamento, esa voz tan cristalina que cada vez que la escucho es como un susurro del agua que mana de una fuente divina.
Eres la mujer en la que los años nunca parecen correr, es como el tiempo detenido para que yo te contemple todo cuanto mis ojos sueñan, todo cuanto te desean tenerte y desear para besar tus labios de miel y el néctar que yo bebo de ellos como esa agua cristalina.
Cuantas ilusiones que solo recordarte me animan a que se suelte la imaginación y escribirte cosas bonitas. ¿Por qué? por qué si, me entra la inspiración y es tan grande que mi espíritu se ilumina y mi alma sube a los cielos llevándote en mi alma y en mis ojos igual que cuando tú eras niña y porque aún sigues siéndolo, una niña grande y hermosa, más preciosa que ninguna...