Qué delicia
Que delicia, cariño mío
sentarse y escuchar
como discurre el agua
por el cauce del río al bajar.
Y yo no poder estar
junto a ti para decirte
al oído cuanto te quiero.
Escucha mis susurros
cómo te llegan a través
del viento como silbidos.
Y no se pierdan
por donde van,
para rozar tus labios
y con los míos
que un beso te dará.
Y escucha también
que llega en un lamento
de mi alma triste
que gimiendo por ti está.
Calvario, 17, julio, 2026
Romero Salgado Pacho
No hay comentarios:
Publicar un comentario