Pasa el tiempo
Ha sido un reencuentro
muy feliz hablar contigo,
escuchar esa melodiosa voz
que me quita los sentidos.
Mi dulzura cuando hablas,
de figura alegre y juvenil
que hace que él te escucha
fijen en ti sus miradas.
La tuya y la mía al pasar
cuando estás a mi lado
y de pasar como pasa
el tiempo sin cambiar nada.
Parece que cada día
ha resucitado tu esbelta
de tu figura juvenil
que sueñan las miradas.
Hermosa como ninguna
con esa bonita estampa,
con ese pelo que mis dedos
se pierden y se enzarzan.
Esos ojos tan tiernos
que ciegan mi mirada
que a mí me traspasan
y la mirada embrujada.
Cierro los ojos y te veo
como una reina coronada
allá en el firmamento
donde brillas coronada.
Y veo la más hermosa
estrellas que parpadea
en una noche oscura
que se vuelve clara.
Eres esa estrella caída
que del cielo escapa,
una estrella, la más linda
y la más iluminada.
Esa luz que deslumbra
en esta noche fría y oscura
de esa noche que tus ojos
ciegan y se adentra mi alma.
Esa soledad embarazada
de ese deseo de abrazarte
que a ciegas me acerco
para con dulzura besarla.
Montt, 12 octubre, de 2026
Romero Salgado Pacha